El Gobierno Nacional oficializó el cierre de los espacios de diálogo con Comuneros del Sur, grupo armado con presencia en Nariño, y con estructuras criminales de Medellín y el Valle de Aburrá.
La decisión quedó establecida mediante las resoluciones 365 de 2026, que dejan sin efecto las anteriores disposiciones que habían permitido estos procesos de negociación.
El cierre de la mesa con Comuneros del Sur tiene especial relevancia para Nariño. Este proceso había registrado avances como la entrega de material de guerra y acercamientos para una eventual Zona de Ubicación Temporal, aunque finalmente no se concretó.
El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, había expresado su preocupación por el rumbo de la política de seguridad y paz en el departamento y señalado que “no podemos pasar de paz total a guerra total”, pidiendo evaluar los resultados que dejaron estos diálogos en materia de reducción de la violencia.
La decisión se suma al cierre, el pasado 29 de agosto, de otros procesos de diálogo con estructuras armadas, entre ellas la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) y disidencias de las FARC.
Con estas determinaciones, el Gobierno avanza en el desmonte de varios mecanismos de negociación de la denominada ‘paz total’ y plantea una nueva estrategia frente a los grupos armados y estructuras criminales.









